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Pruebas de aceptación de un transformador: FAT y SAT explicadas

Antes de energizar un transformador —nuevo o reparado— las pruebas de aceptación verifican que cumple lo especificado. Esto incluyen la FAT y la SAT.

Por Romanov Sainz — TEVKO · Grupo TEMISA · Publicado el

Energizar un transformador —sea nuevo, reparado o reubicado— sin pruebas de aceptación es asumir un riesgo innecesario. Las pruebas de aceptación son la verificación, con datos eléctricos medibles, de que el equipo cumple lo que la especificación promete antes de ponerlo en servicio. Se dividen en dos grandes momentos: la FAT y la SAT.

La FAT (Factory Acceptance Test, prueba de aceptación en fábrica o en taller) se realiza donde se fabricó o reparó el transformador, con el equipo completo y en condiciones controladas. Incluye relación de transformación (TTR), resistencia de devanados, reactancia de dispersión, factor de potencia del aislamiento, pruebas dieléctricas (tensión aplicada e inducida), y en equipos de potencia, medición de descargas parciales y pérdidas. Es el momento de detectar cualquier defecto antes de que el equipo salga de planta.

La SAT (Site Acceptance Test, prueba de aceptación en sitio) se ejecuta tras el transporte, montaje y conexión en su ubicación final, justo antes de energizar. Confirma que el equipo no sufrió daños en el traslado y que las conexiones, el llenado de aceite y los accesorios están correctos. Repite un subconjunto clave de pruebas —TTR, resistencia de aislamiento, factor de potencia, relación del cambiador— y verifica protecciones y alarmas.

En un transformador reparado o rehabilitado, las pruebas de aceptación cumplen un papel doble: demuestran que la intervención devolvió al equipo a condición de servicio y se convierten en la línea base contra la cual se compararán los mantenimientos futuros. Por eso en TEVKO cada rehabilitación cierra con un protocolo de aceptación documentado bajo referencias IEEE C57 e IEC 60076, con valores que el cliente conserva como evidencia.

El error frecuente es aceptar un equipo "de palabra" o con un reporte incompleto. Una buena práctica de compra o de contratación de servicio es exigir explícitamente el alcance de pruebas, los criterios de aceptación (contra placa, contra norma, contra historial) y la entrega del protocolo firmado. Sin ese documento, no hay forma objetiva de saber en qué estado se recibió el activo.

La conclusión: las pruebas de aceptación no son un trámite, son tu seguro. Exígelas, revisa que el protocolo esté completo y consérvalo. Es lo que distingue a un proveedor que entrega resultados medibles de uno que solo entrega promesas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre FAT y SAT?

La FAT (prueba de aceptación en fábrica/taller) se hace donde se fabricó o reparó el equipo, antes de enviarlo. La SAT (prueba de aceptación en sitio) se hace tras el montaje en su ubicación final, antes de energizar, para confirmar que no hubo daños en el transporte y que todo quedó correcto.

¿Qué pruebas incluye una aceptación de transformador?

Típicamente relación de transformación (TTR), resistencia de devanados y de aislamiento, factor de potencia del aislamiento, pruebas dieléctricas (tensión aplicada e inducida) y, en potencia, descargas parciales y pérdidas. La SAT repite un subconjunto clave en sitio.

¿Un transformador reparado necesita pruebas de aceptación?

Sí. Demuestran que la reparación devolvió el equipo a condición de servicio y establecen la línea base para los mantenimientos futuros. En TEVKO cada rehabilitación cierra con protocolo documentado bajo IEEE C57 e IEC 60076.

¿Qué debo exigir al recibir un transformador?

El alcance de pruebas, los criterios de aceptación y el protocolo firmado con los valores medidos. Sin ese documento no hay forma objetiva de saber en qué condición se entregó el equipo.

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