Por Romanov Sainz — TEVKO · Grupo TEMISA · Publicado el
La prueba de corriente de excitación —también llamada de corriente de magnetización— mide la corriente que un transformador absorbe para magnetizar su núcleo cuando se le aplica una tensión a uno de sus devanados con el otro abierto. Es una de las pruebas más sensibles del diagnóstico eléctrico, porque cualquier anomalía en el circuito magnético o en los devanados altera ese patrón de corriente de forma detectable. En pocas palabras: escucha cómo 'respira' magnéticamente el transformador.
Lo que la hace valiosa es su sensibilidad a problemas que otras pruebas no ven con la misma claridad. Detecta cortocircuitos entre espiras, problemas en el núcleo (laminaciones en corto, juntas defectuosas), conexiones internas con problemas y, muy especialmente, fallas en el cambiador de derivaciones —uno de los componentes que más fallan. Un patrón de corriente de excitación anómalo es una bandera temprana de que algo en el núcleo, el devanado o el cambiador no está bien.
La interpretación se hace comparando. En un transformador trifásico, las corrientes de excitación de las tres fases siguen un patrón característico (típicamente dos fases similares y una distinta), y las desviaciones de ese patrón —o los cambios respecto a una medición de referencia o de fábrica— son lo que señala el problema. Por eso la prueba gana mucho valor cuando existe un histórico: comparar contra la medición anterior revela degradación que un valor aislado no mostraría.
La corriente de excitación brilla especialmente al diagnosticar el cambiador de derivaciones. Como el cambiador modifica el número de espiras activas, medir la corriente de excitación en cada posición del cambiador permite verificar que todos los contactos y todas las posiciones funcionan correctamente. Un problema de contacto o un paso defectuoso del cambiador aparece como una anomalía en la corriente de esa posición, lo que la convierte en una herramienta clave para evaluar este componente sin desarmarlo.
Es importante entender que la corriente de excitación no trabaja sola: forma parte de un panel. La relación de transformación (TTR) verifica la relación de espiras, la resistencia óhmica de devanados detecta conexiones resistivas y problemas de cambiador, y la corriente de excitación añade sensibilidad al núcleo y a las espiras. Leídas juntas, estas pruebas localizan el problema con precisión; leídas aisladas, dan pistas parciales. El diagnóstico sólido cruza los resultados.
Como todas las pruebas que requieren el transformador desenergizado, la corriente de excitación se ejecuta dentro de una libranza, idealmente junto con el resto del panel eléctrico para aprovechar la ventana. Su ejecución es rápida y no invasiva —no requiere desarmar el equipo—, lo que la hace una adición de alto valor a cualquier diagnóstico o prueba de aceptación.
En la práctica, la corriente de excitación se incluye cuando se sospecha un problema de núcleo, espiras o cambiador, en pruebas de aceptación tras una reparación o rebobinado (para confirmar que el equipo quedó bien), y en diagnósticos completos de transformadores críticos. Es una de esas pruebas que cuesta poco añadir y que a veces es la única que detecta una falla incipiente.
TEVKO realiza la prueba de corriente de excitación como parte de su diagnóstico eléctrico, con instrumentación Omicron y Megger y protocolo documentado bajo norma IEEE C57 e IEC 60076, de forma independiente y multimarca, e interpreta el resultado junto con el TTR, la resistencia de devanados y el resto del panel. Si necesitas evaluar el núcleo, los devanados o el cambiador de un transformador, contáctanos.
