TEVKO

Blog técnico

Cómo interpretar el análisis de aceite y DGA de un transformador

El aceite cuenta la historia interna del transformador. Aprende a leer el DGA y los parámetros fisicoquímicos para anticipar fallas antes de que ocurran.

El aceite dieléctrico de un transformador es mucho más que aislante y refrigerante: es un registro químico de lo que ocurre en su interior. Analizarlo correctamente permite detectar fallas incipientes —sobrecalentamiento, arqueo, descargas parciales— mientras el equipo sigue operando, semanas o meses antes de que se manifiesten como una falla visible. Por eso el análisis de aceite es la herramienta predictiva más costo-efectiva que existe para un transformador.

El análisis se divide en dos grandes bloques. El primero es el fisicoquímico: rigidez dieléctrica, contenido de humedad, acidez, tensión interfacial y color. Estos parámetros indican la capacidad aislante del fluido y su grado de envejecimiento. Una rigidez dieléctrica baja o una humedad elevada comprometen directamente la función aislante y suelen ser candidatos a filtrado y desgasificación.

El segundo bloque, y el más revelador, es la cromatografía de gases disueltos o DGA (Dissolved Gas Analysis). Las referencias IEC 60599 e IEEE C57.104 establecen que distintos fenómenos internos generan firmas de gases características: el hidrógeno se asocia a descargas parciales; el etileno y el acetileno, a fallas térmicas de alta temperatura y arqueo; el metano y el etano, a calentamientos moderados; el monóxido y dióxido de carbono, a la degradación del aislamiento de papel.

La interpretación no se hace gas por gas de forma aislada, sino mediante relaciones y métodos reconocidos —relaciones de Rogers, triángulo de Duval, valores límite y tasas de generación—. Lo importante no es solo si un gas supera un umbral, sino la velocidad a la que se genera: una concentración estable de un gas puede ser tolerable, mientras que un incremento rápido entre dos muestreos es una señal de alarma que exige investigación inmediata.

Un punto que los responsables de planta suelen pasar por alto: un solo DGA informa, pero una serie de DGA predice. El valor diagnóstico crece enormemente cuando se compara la muestra actual contra el historial del equipo. Por eso el muestreo periódico —anual como mínimo en activos relevantes— no es un gasto, sino la construcción de la línea base que permite leer tendencias.

Cuando el DGA y el análisis fisicoquímico se cruzan con las pruebas eléctricas (factor de potencia, relación de transformación, resistencia de aislamiento), el diagnóstico deja de ser una colección de números para convertirse en una decisión clara: filtrar el aceite, programar una intervención, vigilar más de cerca o, en los casos avanzados, planear una rehabilitación. Esa traducción de datos a decisión es exactamente el trabajo de un diagnóstico bien hecho.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el DGA de un transformador?

El DGA (análisis de gases disueltos) es la cromatografía de los gases disueltos en el aceite dieléctrico. Como distintos fenómenos internos —sobrecalentamiento, arqueo, descargas parciales— generan firmas de gases características, el DGA permite detectar fallas incipientes sin abrir ni desenergizar el transformador.

¿Qué gases indican una falla en el transformador?

El acetileno y el etileno se asocian a fallas térmicas de alta temperatura y arqueo; el hidrógeno, a descargas parciales; el metano y el etano, a calentamientos moderados; el monóxido y dióxido de carbono, a degradación del papel aislante. La interpretación se hace con métodos como las relaciones de Rogers o el triángulo de Duval bajo IEC 60599.

¿Cada cuánto se debe hacer un DGA?

Como mínimo anual en transformadores relevantes, y con mayor frecuencia en activos críticos o que ya mostraron tendencias adversas. El valor del DGA crece al comparar contra el historial: la tasa de generación de gases importa tanto o más que el valor absoluto.

¿Qué hago si el análisis de aceite sale mal?

Depende del hallazgo. Una rigidez dieléctrica baja o humedad alta suelen resolverse con filtrado y desgasificación. Una firma de gases anómala exige investigar la causa raíz cruzando el DGA con pruebas eléctricas antes de decidir mantenimiento o rehabilitación. Nunca se actúa sobre un solo dato aislado.

Servicios y recursos relacionados

Hablemos de tu activo eléctrico

Cada equipo tiene una historia distinta. Cuéntanos el tuyo y te respondemos con un diagnóstico y una cotización personalizada — sin precios genéricos.