El sistema de puesta a tierra de una subestación es de esos elementos que nadie ve hasta que falla, y entonces ya es tarde. Su función es doble: proteger a las personas limitando las tensiones de paso y de contacto durante una falla, y dar un camino seguro a las corrientes de falla para que las protecciones operen correctamente. Una red de tierra deficiente compromete ambas cosas a la vez.
El sistema se compone de la malla de tierra enterrada (conductores de cobre interconectados), las varillas o electrodos, y las conexiones de todos los equipos y estructuras a esa malla. Con el tiempo, la corrosión, las conexiones flojas, la sequedad del terreno o modificaciones mal hechas pueden degradar su desempeño sin que se note en la operación diaria.
La medición clave es la resistencia del sistema de tierra a tierra remota, que indica qué tan bien disipa la malla las corrientes de falla. Se mide con el método de caída de potencial (regla del 61,8%) bajo referencias IEEE 81, y el diseño se evalúa contra los criterios de tensiones de paso y contacto de IEEE 80. Valores altos de resistencia indican una malla insuficiente o degradada.
Complementan la verificación la medición de la resistividad del terreno (que cambia con la humedad y la composición del suelo y condiciona el diseño de la malla), la continuidad de las conexiones de equipos a tierra, y la inspección de los puntos de unión en busca de corrosión o aflojamiento. Una sola conexión interrumpida puede dejar un equipo sin referencia de tierra.
La buena práctica es medir el sistema de tierra periódicamente y, sobre todo, después de cualquier ampliación o modificación de la subestación. Las condiciones del terreno y las cargas cambian, y una malla que era adecuada hace años puede haber quedado corta. La medición es rápida, no requiere paro del transformador, y previene riesgos graves.
La conclusión: la puesta a tierra es seguridad pura. Verificarla con mediciones bajo IEEE 80/81 protege a tu personal y asegura que las protecciones operen cuando deban. En TEVKO incluimos la verificación del sistema de tierra en el mantenimiento de subestaciones, con reporte documentado.
